Del agua al la Fé

El pequeño templo de San Antonio de Padua, vinculado a la galería de «El Pinalete», fue bendecido en 1961 como promesa del Marqués de Celada tras el alumbramiento de aguas en 1955. Aunque está en suelo privado, es accesible al público y destaca por su fachada con arco de medio punto y campana.

El pequeño templo erigido en honor a San Antonio de Padua guarda una estrecha relación con la construcción de la galería de «El Pinalete». Esta última fue construida por la Comunidad de Explotación de Aguas de «El Pinalete», la cual es propietaria de la galería del mismo nombre. Esta pequeña capilla, construida junto a la galería, fue bendecida el 16 de julio de 1961, gracias a la promesa hecha por el Marqués de Celada, fundador de la comunidad, por el alumbramiento de aguas de la galería unos años antes, en 1955.

A pesar de que la capilla se encuentra en suelo privado, el templo queda abierto al público estando bajo la jurisdicción del párroco de la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús.

Presenta una fachada donde destaca el arco de medio punto con portón de madera rematada por un frontón roto coronado por una pequeña espadaña donde se asienta la pequeña campana sobre ménsula. A los lados cuenta con elementos decorativos con motivos geométricos.

A San Antonio de Padua se le atribuye la ayuda para encontrar los objetos perdidos o pareja. En su icnografía se le suele representar a través de tres atributos: un lirio blanco, un libro y el niño Jesús en sus brazos.

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