Arquitectónico
Este callejón daba acceso a las viviendas de la parte norte del caserío original, además de proporcionar acceso a las huertas de cultivo que se desarrollaron junto a él. Su nombre le viene porque cada una de las casas que estaban a ambos lados de él mantenían su techumbre de tejado a dos o cuatro aguas antiguo.
En las fotografías aéreas más antiguas del año 1956 se aprecia ese tejado característico a cuatro aguas de unas viviendas austeras como eran estas de Santa Catalina.
Se puede citar como ejemplo la casa que se encuentra a la derecha del callejón, esa casa antigua, que da hacia los dos callejones, pudo construirse en el siglo XVII. Su parte trasera no posee portal de acceso, debido al desnivel que tiene con el callejón. Los vanos se corresponden con tres ventanas, dos de ellas en la planta superior y una en la planta baja; además de un postigo. Fue una vivienda bastante austera, todas sus ventanas y postigo están realizados en madera según la tipología de entabladas sin ningún otro material ni de decoración que muestran esa austeridad de la construcción. Sus muros son de mampostería rematados con un alero de teja superpuesta y su paramento trasero es de mampostería de argamasa de barro recubierto por un enjalbegado antiguo.
