Historia/Cultura
Conocido como el Casino de La Guancha por mucho tiempo, excepto durante la época franquista cuando pasó a denominarse «Sociedad XVIII de Enero» debido a que las autoridades consideraron poco apropiado el nombre original para el régimen político imperante. A lo largo de su historia, desde su fundación en La Guancha republicana en 1933 hasta el presente, ha ocupado varios locales dentro del casco del pueblo: desde la casa de Victoriano y Eladia en la calle La Palmita, en la Casa Ramón en la actual calle Villanueva, en lo alto del Café de Pancho López en la actual calle La Alhóndiga, hasta su ubicación actual en la Calle El Sol desde 1966.
En palabras de nuestro admirado cronista oficial, don Salvador Pérez, en su extensa obra sobre la localidad, el casino siempre ha representado una inspiración cultural, más que un simple lugar de entretenimiento en una sociedad aún en desarrollo. Según don Salvador, el casino fue «una escuela de democracia y libertad». Se destaca que fue a partir de finales de los años cincuenta cuando el centro adquirió un papel destacado en la sociedad, marcando una era de grandes cambios que lo llevaron a ser reconocido más allá de las fronteras de La Guancha, convirtiéndose en un punto de encuentro cultural en la isla. Fue en este período que se erigió el nuevo edificio del casino en 1966, seguido de una remodelación en 1975, con una inauguración que se recuerda como magnífica.
Según don Salvador Pérez, el casino se convirtió en «un faro de cultura», un «faro formativo para el pueblo». Se registra en su obra que en sus instalaciones se llevaron a cabo presentaciones y debates de partidos políticos, incluso algunos todavía no legalizados como el Partido Comunista o el Partido del Trabajo. La asistencia del público era notable, con personas de La Guancha y otros pueblos, sirviendo como un punto de encuentro social en tiempos de incertidumbre política. Además, el casino fue un importante referente cultural al albergar la primera biblioteca pública del entorno, que inicialmente contaba con una modesta colección de 3500 libros y que, en los años noventa, se trasladó a las actuales instalaciones en el Instituto de La Guancha. Como dejó dicho don Cristóbal Barrios Rodríguez: «Un buen libro en manos de una persona que no tenga afición a la lectura ni sepa escudriñar las enseñanzas que sus páginas registran, resulta tan aburrido como rezar un rosario quien no entienda de religión»
Según narra don Salvador, el casino experimentó años de gran auge desde su inauguración hasta la década de los noventa. Durante este período, albergó importantes actuaciones teatrales, ciclos de cine, exposiciones de pintura y la recordada televisión guanchera.
Actualmente, en la esquina contigua, se sitúa otro destacado punto de referencia cultural: la Escuela Municipal de Música de La Guancha.
