Historia
La fluorosis refleja la excesiva presencia de flúor en el agua. Según la Organización Mundial de la Salud, lo ideal es que exista entre 0,5 y 1,7 miligramos de flúor por litro de agua; superar esos parámetros puede tener efectos perjudiciales para la salud, especialmente en la coloración de los dientes en edad infantil. En las galerías de La Guancha ha existido este problema, que ha afectado a población local. Pero que se solventa gracias a un proceso de desalación. Este procedimiento se realiza en La Guancha de forma óptima y eficaz, con la desaladora de Cruz de Tarife, que aporta un agua con excelentes niveles de flúor y de otros componentes químicos gracias a su cualificada tecnificación.
Otro elemento básico en la fisonomía del agua en el Municipio lo representa el esfuerzo y la constancia de personas y empresas (Comunidades de Regantes) que han apostado desde principios del siglo XX por alumbrar el acuífero de La Guancha. Un ejemplo relevante es la Galería del Pinalete, que nace de la mano de la «Comunidad de Explotación de Aguas del Pinalete» en la segunda década del siglo XX: con escrituras públicas en 1942, su primer presidente fue Francisco Benítez de Lugo y García «Marqués de Celada». residente en La Orotava. La primera autorización para realizar la galería, al no estar tipificada en el Instituto Geológico y Minero de España, es una concesión como mina de azufre en 1942 para prospectar hasta 2.500 metros de profundidad.
EI principal alumbramiento de esta galería fue en 1955, a 2.507 metros de profundidad. obteniéndose un caudal de 263 litros/segundo (1.974 pipas/hora, equivaliendo la pipa a 480 litros). Esto llevó a hacer nuevas tanquillas por fuera de la galería y a hacer un canal aliviadero de 1.440 metros hacia el Barranco de las Ánimas, en Icod de los Vinos. Este caudal promovió la conformación de una nueva comunidad de regantes, la de San Antonio del Pinalete, con el objetivo de crear un acueducto hasta La Orotava. En 1964 se unen la Comunidad de Aguas de San Antonio del Pinalete y Monte Frío y crean la «Comunidad de San Antonio de La Guancha».
La ermita de San Antonio preside la entrada de la galería como ofrenda de quienes la excavaron en la creencia en el santo, asumiéndolo como protector de la lucha por el agua, que es la vida.
