Historia
A partir de la antigua fuente de Los Palomos, en 1902 se inician los trabajos de perforación en una galería cuyas primeras aguas llegaban al casco de La Guancha en forma de pequeños caudales: Éstos iban directamente hasta las casas de los propietarios de la galería, lo que todavía se llama «EI agua vieja de Los Palomos» o para nutrir una fuente pública en la Calle del Sol.
La pausa con la que se vertía el agua en Los Palomos cambió bruscamente en el año 1941, cuando un estrepitoso alumbramiento hizo que el caudal de agua fuese de 30.000 pipas/día. Y ahí cambió la fisonomía del pueblo, el agua era abundante y comenzó a dar vida a numerosas zonas que hasta entonces eran cultivos de secano. La prosperidad llegó de la mano de un río de agua permanente que convirtió eriales en frondosas huertas de cultivo. La riqueza económica que produjo esta galería supuso notables mejoras en el Municipio, llegando a atraer personas de otros lugares para trabajar en las incipientes tierras de regadío. También, brindó la posibilidad de que muchos jóvenes guancheros pudieran tener acceso a estudios superiores en otros espacios distantes del Municipio. Actualmente, la galería de Los Palomos ha reducido su caudal, pero la constancia de sus aguas ha labrado un espacio inolvidable en la historia del Municipio de La Guancha.
Las Dulas.
Es el sistema tradicional de reparto de aguas entre los propietarios de la galería. Una vez se ha «aforado» la misma para medir la cantidad de agua que forma su caudal, se reparte en proporción a las acciones que posee cada propietario. La medida del agua es la «pipa», que corresponde a 480 litros/por hora. Una instalación emblemática vinculada a esta galería muestra el sistema de aforamiento; se hace a través de la medición del caudal con 18 chorros paralelos. Por ellos se vierte el agua de forma homogénea mediante un sistema de trasvase entre depósitos conectados por vasos comunicantes. EI «aforamiento» se hace una vez al año y una vez determinado cuanta cantidad corresponde a cada uno, el reparto se mide en el tiempo asignado a cada regante. Esto significa que en periodos de 14 días. el agua va a cada propietario en el momento que se determine en una programación establecida previamente, pero que no puede alterarse porque el agua discurre de forma ininterrumpida. Del canal principal, que en la galería de Los Palomos llega hasta el Municipio de Buenavista, van derivando otros canales secundarios que a su vez derivan en otros hasta llegar a las propiedades de cada usuario.
