Historia
Este camino ascendía desde el Valle de La Orotava, pasando por Tigaiga, Icod de Los Trigos (ahora Icod el Alto), La Vera Alta de San Juan de la Rambla, y Lomo de La Guancha, para entrar al barrio a través de lo que hoy es el Barranco del Derrocadero O Don bruno y el Risco de Las Morenas. Luego continuaba por la calle Asomada y la de Juan Luis Reyes hasta llegar a la iglesia. Desde La Guancha, el camino que «ba a Ycode» descendía hasta el barrio del Buen Paso o «Buempaso», donde coincidía con el camino real que atravesaba todo el norte de la isla, desde San Cristóbal de La Laguna hasta Buenavista del Norte por la costa. Aunque hay otras versiones que indican que el camino real descendía desde La Guancha hasta Santa Catalina -por el Camino de La Cañada- hasta encontrarse con el otro camino real. Esta ubicación estratégica llevó a la instalación, en tiempos más modernos, de un fielato en la Calzada de Las Morenas.
Las casas de esta pequeña y antigua aldea se asentaron inicialmente en los terrenos más baldíos junto al camino, dejando las zonas más aptas para el cultivo. A esta zona se la conocía como los «Llanos de La Asomada». Eran viviendas pequeñas y humildes construidas con piedra, barro, madera o teja, utilizando los materiales disponibles en el entorno. Algunos ejemplos de estas antiguas viviendas se encuentran en la Calle El Granero, así llamada por el número significativo de estas construcciones adosadas a la vivienda principal. Tanto el barrio como el pueblo en sí eran eminentemente agrícolas, y las cosechas se almacenaban en estas pequeñas construcciones llamadas graneros o graneles.
Eran estructuras simples, de base cuadrada o rectangular, con tejados a cuatro o dos aguas, puertas y ventanas entabladas, y con o sin suelo de losa.
Aunque ahora es un barrio residencial, La Asomada tuvo una importante actividad económica hasta hace algunas décadas. En él se establecieron tienditas de víveres populares, como las de Meca, Emelina, Niña, Rosario Tarife, y la barbería de Nento. En la casa donde estaba ubicada esta barbería, aún se conserva en una de las paredes una placa que testimonia su pertenencia al partido judicial de La Orotava hasta mediados de los años veinte del siglo pasado. La placa, hecha de loseta de cerámica, lleva la inscripción «La Guancha / Partido Judicial de La Orotava». Cuando La Guancha pasó a formar parte del Partido Judicial de Icod de los Vinos, se eliminó el nombre de La Orotava, pero nunca se reemplazó por el de Icod de los Vinos.
En esta zona vivió una figura destacada en la sociedad guanchera de la posguerra, don Jesús. Junto con otros dos vecinos del pueblo, poseía un vehículo propio dedicado al transporte de pasajeros, y los vecinos acudían a él para solicitar viajes a otros pueblos o a la capital de la isla para realizar trámites importantes, visitas a familiares o consultas médicas.
