Historia y Arquitectura
Esta hermosa casa reviste un gran interés ya que se trata de una de las construcciones más importantes del modelo de vivienda tradicional rural canaria que se encuentra en La Guancha. Según manifiestan sus propietarios data del siglo XVII. En la tradición familiar siempre se ha transmitido la opinión de que la casa es coetánea a la fecha de la creación de la Parroquia, de ser cierta esa tradición se estaría hablando de una construcción realizada a mediados de aquel siglo.
La vivienda apenas ha modificado su estructura originaria, salvo partes del patio que miraba al norte y que fue derribado para la ampliación de la calle. Así como en la trasera de esta desapareció la antigua era donde se trillaba el trigo y de los cuartos donde se almacenaban. También contaba con una cocina independiente en un cuartito con cubierta de teja a cuatro aguas que se encontraba separada del cuerpo principal. Con la ampliación de la calle desaparece juntamente con parte del patio.
Es una casa de dos plantas de gruesos muros construidos con piedra y barro cuyas paredes se cubrieron con un enjalbegado de cal. El piso superior contaba con un balcón abierto y corrido a lo largo de casi toda la casa formando una galería, pero dada la mencionada obra de ampliación de la calle, el balcón corredor se modificó perdiendo su disposición original.
En la planta baja, no se recuerda que hubiera losa de piedra en el pavimento, pero si mantiene el suelo de madera en toda la planta superior, madera de tea toda ella. Al igual que en el suelo, la madera de tea se empleó en el balcón abierto, tanto en las vigas como en el antepecho inferior mediante un sencillo entablado, así como en la techumbre de la vivienda.
Cuenta además con otros dos pequeños balcones de diferentes tipologías al anterior. Uno situado sobre la portada principal del patio cuyo antepecho se diferencia del balcón corrido en que este se realiza con mampostería y no de madera. Y el último tipo, un balcón cerrado con el antepecho de mampostería y cubierto con una pequeña cristalera, posiblemente cristales sin pulir, situado en la parte trasera de la vivienda. Por tanto, podemos estar ante una casa atípica por cuanto posee tres tipos de balcones, algo infrecuente tanto en La Guancha como en el resto de los pueblos vecinos.
Casi todos los vanos, puertas y ventanas, son de tipología muy sencilla carentes de toda decoración y tan solo destaca el modelo de entablado.
Destaca el empleo de los dos tipos de teja en las cubiertas que se utilizaba en las viviendas tradicionales, la teja curvada o árabe y la teja plana o francesa. Probablemente, esta última haya sustituido a la anterior en alguna reforma posterior en el siglo XIX, pero se desconoce este hecho.
Por último, conserva en la parte trasera de la vivienda la portada original del muro de cerramiento de la casa con su puerta de madera de tea. Además, de algunas de las estancias o cuartos anexos como eran los de la vaca y el de la burra. Sencillos cuartos, cubiertos por un tejado a dos aguas, donde se encerraba a estos animales y que hoy en día presentan un buen estado de conservación.
El gran acuarelista canario Francisco Bonnin plasmó en sus lienzos esta hermosa casa tradicional canaria.
