La historia de Devoción y generosidad en La Guancha de Abajo

Ubicada en el barrio de La Guancha de Abajo, la ermita de El Coromoto se erige como un punto de referencia del barrio. Su historia es reciente y está bien documentada, ya que existen varios documentos que la suscriben.

Religioso

Su origen se remonta a la voluntad de don José Velázquez Afonso, natural del barrio, quien emigró a Venezuela, concretamente a La Guaira, a mitad del siglo XX, al igual que muchos de los vecinos de la localidad, quienes se vieron obligados a emigrar a América durante la Guerra Civil y la posterior etapa franquista debido a las precarias condiciones económicas que se vivía. Allí prosperó y, al regresar veinte años después, su devoción por la advocación de la Virgen de Coromoto lo llevó a erigir una ermita en su honor. Adquirió los terrenos donde se ubicaría la ermita, así como los terrenos de la plaza. Posteriormente, donó la ermita a la Diócesis y la plaza al Ayuntamiento.

La ermita es de reducidas dimensiones, con planta rectangular y una sola nave, con una torre adosada al norte. Lo que la distingue de otros templos es el estilo constructivo utilizado. Por un lado, destaca la imitación del estilo gótico, concretamente el uso del arco apuntado presente en todos sus vanos, tanto en puertas como en ventanas, excepto en el óculo del frontis. Otra peculiaridad es la serpeante cornisa que remata la fachada. Finalmente, destaca su torre, de base cuadrada, presenta siete vanos, también, apuntados distribuidos entre las cuatro paredes del hueco de la escalera que asciende al campanario.

Como curiosidad, en la puerta de entrada al templo, con buena decoración basada en la elaboración de distintos tipos de cuarterones, figura el nombre de la Virgen y se representan los atributos iconográficos de San José, con las herramientas de carpintero y la vara florida; y los de San Antonio Abad con el bastón, el libro y el cochino. Encima de estas, el escudo cermelitano representado por la montaña, la corona o las tres estrellas. Y sobre el escudo la representación de Jesucristo a través del sol.

Su interior también mantiene su peculiaridad, y destaca por el altar sencillo de estilo ojival a imitación de estilo gótico. En él se distribuyen las imágenes de la Virgen de Coromoto, en hornacina preside el altar y a sus extremos las imágenes de Santa Cecilia y la Virgen del Carmen; y las de San José y San Antonio Abad. Estas cuatro últimas imágenes se representan sobre repisa.

Pero no sólo don José Velázquez Afonso, dona la ermita, así como las imágenes, sino que también todo el ornato necesario para el culto como dejó escrito en el inventario anexo al documento notarial de donación de la ermita.

Fue el 1 de septiembre de 1957, siendo obispo don Domingo Pérez Cáceres, cuando se inaugura y bendice la ermita. Acto al que asisten importantes autoridades civiles, militares y eclesiásticas de la isla.; así como la corporación local siendo alcalde don Trino López.

Iconografía de la Virgen de Coromoto

En esta representación, podemos apreciar los siguientes atributos:

La Virgen y el Niño: Desde los tiempos de los primeros cristianos y las catacumbas del siglo II, se ha representado a la Virgen María junto a su Hijo.

Aureolas doradas: Estas representan lo sagrado.

Mano izquierda sosteniendo el Orbe: El orbe simboliza el dominio de Cristo, la cruz, sobre el mundo, el orbe, siendo sostenido literalmente por un gobernante terrenal. Cuando el orbe es sostenido por Cristo mismo, esta representación recibe el nombre de «Salvator Mundi», el Salvador del Mundo.

Mano derecha de Jesús: Esta se encuentra levantada inequívocamente en actitud de bendición.

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