Religioso
La ermita se encuentra ubicada en el barrio de Santo Domingo. Fue construida entre los años treinta y comienzos de los cuarenta del siglo XX, en honor a Santo Domingo de Guzmán. En aquel entonces, el barrio contaba con número significativo de habitantes dedicados principalmente a la pesca y la agricultura. La ermita fue bendecida durante el episcopado del dominico y asturiano de nacimiento, fray Albino González y Menéndez-Reigada quien dona la imagen del santo patrono.
Durante sus veintiún años que permaneció en Tenerife, este dominico duplicó el número de parroquias, reparó y construyó cincuenta y una iglesias o ermitas. Sin embargo, también tuvo un papel controvertido durante la Guerra Civil y mantuvo fuertes lazos con el régimen franquista.
La ermita se erige sobre una pequeña loma, en un solar que fue donado por un vecino del pueblo. Desde su privilegiada posición, se pueden avistar numerosos municipios del norte de la isla y todo el barrio costero, cuya advocación le da nombre. La edificación de cemento consta de una sola nave abovedada de planta rectangular, con una torre exterior que también le sirve como pórtico de entrada.
La construcción de la sacristía fue un añadido posterior, se aborda gracias a las donaciones de los vecinos y ahorros con los que contaba el templo. La autorización episcopal para su construcción fue otorgada el 12 de abril de 1959 siendo obispo «el obispo de los pobres», el güimarero don Domingo Pérez Cáceres poco antes de su muerte en 1961. En su interior, de ornamento sencillo, destaca la imagen del santo patrón, realizada con buena factura en pasta de madera policromada y dorada; así como una antigua talla de pasta de madera de San Antonio de Padua, procedente del templo parroquial del municipio. También, destacable, la imagen de la Virgen de Fátima; igualmente, de pasta de madera situadas ambas en repisas. Finalmente, situadas en sus repisas, las pequeñas imágenes de la Virgen del Carmen y otra de San José.
A santo Domingo de Guzmán se le suele representar con una serie de atributos característicos. Siempre aparece con el hábito de la Orden de los Predicadores: túnica blanca, escapulario. También, se le representa con la cruz de dos brazos, llamada «patriarcal», símbolo de los fundadores o patriarcas de grandes familias religiosas. Es muy común que lleve el Rosario. Y en algunas representaciones, sostiene una Biblia en su mano izquierda, pues fue la fuente de toda su predicación y espiritualidad.
