Historia y Arquitectura
Al acto de inauguración acudió también doña Ángeles Machado, maestra de escuela en La Guancha, quien con su apoyo influyera en la decisión del alcalde. En su discurso de inauguración quedaron estas palabras de doña Ángeles Machado grabadas en la memoria de los vecinos: «Una escuela que se abre es una cárcel que se cierra».
Dada la cantidad de niños y niñas que recibían enseñanza en dicha escuela, la maestra solicitó pocos años después que le alquilaran otro local. Don Antonio Hernández González, vecino y propietario de la casa anexa, la de la familia Falcón, se ofreció para alquilar la parte alta de su casa por cuarenta pesetas de la época. Al final, la casa se alquila por cincuenta pesetas, incluyendo una cocina y un «excusado», que se construyeron un tiempo después.
La escuela en esos tiempos tenía muy poco equipamiento pedagógico: bancos y mesas con algún mapa de España y Portugal.
Algunas de las maestras de la escuela fueron:
- Doña Esperanza Camarero e Iglesia
- Doña Dolores
- Doña María Luz
- Doña Rosa
