Paisaje
La singularidad de este mirador reside en la diversidad de paisajes que se avistan desde un mismo punto. La energía del mar rompiendo contra las rocas volcánicas se funde con el bello paisaje urbano de San Juan de la Rambla, donde se mezclan la historia y modernidad, con la torre de la iglesia como testigo del paso del tiempo. Y presidiendo la escena, el extraordinario Acantilado de Tigaiga y «la Cantera», en un estado de sosegado descanso.
Más allá de las vistas, este mirador invita a una experiencia sensorial completa. El profundo aroma a mar y el atronador rugido de las olas contra las rocas crean una atmósfera envolvente que invita a la contemplación y la introspección durante la visita a este desconocido rincón.
Fauna y Flora
La costa de La Guancha, al igual que las de Icod de los Vinos y San Juan de la Rambla, se caracteriza por sus majestuosos acantilados rocosos y elegantes ensenadas, formados hace miles de años. Estas formaciones geológicas, junto a otros factores, convierten a este lugar en un refugio ideal para diversas especies de aves amenazadas de la avifauna canaria.
En el año 2014, la configuración actual de la costa de La Guancha fue declarada Zona de Especial Protección de las Aves (ZEPA) con la denominación de Espacio marino de los acantilados de Santo Domingo y Roque de Garachico. Un año después, se integró en la Red de Áreas Marinas Protegidas. Esta declaración reconoce la importancia de este espacio para la supervivencia de diversas especies de aves, como el petrel de Bulwer, la pardela cenicienta, el paíño de Madeira o la pardela chica.
Las aguas que bañan las costas de La Guancha, San Juan de la Rambla y Los Realejos también gozan de protección ambiental. En el año 2011, fueron declaradas Zona de Especial Conservación (ZEC) bajo la denominación de Costa de San Juan de la Rambla. Esta ZEC protege hábitats naturales de gran valor, como arrecifes y cuevas marinas, así como la de una especie de interés comunitario: la tortuga boba (Caretta caretta).
Tanto la ZEPA como la ZEC de la costa de La Guancha están integradas en la Red Natura 2000, creada en 1998 con el objetivo de asegurar la supervivencia a largo plazo de las especies y los tipos de hábitats en Europa, contribuyendo a detener la pérdida de biodiversidad.
La costa de La Guancha es un enclave natural de gran valor que alberga una rica biodiversidad. La declaración de este espacio como ZEPA y ZEC, y su integración en la Red Natura 2000, ponen de relieve la importancia de su protección para las futuras generaciones.
Geológico
Este punto se encuentra en el extremo este de una gran depresión, resultado de un megadeslizamiento gravitacional de materiales ocasionado por el colapso del edificio central de la isla hace unos 175.000 años. Los efectos de este deslizamiento fueron catastróficos, creando una gran depresión que algunos geólogos han denominado como el «Paleovalle de La Guancha-Icod» (Coello, et al., 2014). El límite del deslizamiento es claramente visible, especialmente en el Acantilado de Tigaiga, que se extiende desde Los Realejos y desaparece a la altura del Barranco de La Cantera, arrastrado por los deslizamientos de rocas y materiales hasta el mar.
Hacia Icod de los Vinos, predominan las coladas de lava depositadas en la costa hace aproximadamente 6.000 años. A lo largo de este tiempo, la acción erosiva del mar ha dado lugar a la formación de un acantilado justo debajo de este punto, cuyas coladas de lava alcanzan un grosor de aproximadamente cincuenta metros de altura.
Un elemento geológico singular en esta área es la Cantera de San Juan de la Rambla, que se formó como resultado de erupciones volcánicas explosivas. Estas erupciones, en forma de nube ardiente provenientes del centro de la isla, se depositaron en el lugar actual de la cantera, creando una formación conocida como ignimbritas. Estos materiales volcánicos, ya enfriados, presentan una forma muy característica y son muy apreciados en la construcción, y como ornamento.
Historia
Para la historia local, este punto rememora la importancia que el «Puerto de El Marrero», también conocido como «Puerto de San Juan» —denominación que recibe esta parte de la costa—, tuvo para el pueblo, así como para el municipio vecino de San Juan de la Rambla. Si bien son pocas las referencias escritas que lo describen con mayor detalle, se tiene constancia de que, debido a la ausencia de una vía de comunicación terrestre hasta finales del siglo XIX con la construcción de la carretera general en 1886, por él se practicaba el comercio de cabotaje comerciando leña traída del monte, tablas de madera, sal marina, abonos, cal o se embarcaba la piedra de la cantera de San Juan de la Rambla.
También se alude a los intentos de la familia Benítez de Lugo, en particular de Ángel Benítez de Lugo y Cólogan, Marqués de Celada, que en 1909 solicitó a la Dirección General de Obras Públicas la instalación de un pescante en el puerto; además, de la construcción de un camino de servicio para facilitar el embarque de mercancías. La petición fue aprobada cuatro años después.
Los últimos testimonios de actividad en el puerto corresponden a las pescaderas de Santo Domingo, quienes recorrían el largo trecho de la costa por camino tortuoso pasando por el barrio de Santa Catalina para vender el pescado. Ataviadas con una cesta de mimbre a la cabeza cubierta por helechos, se detenían en la casa de «Rosa», donde mostraba el género capturado.
Etnográfico
El mirador se encuentra en un recodo del «Camino Viejo», una antigua vía que comunicaba los pueblos de San Juan de la Rambla e Icod de los Vinos por la costa de La Guancha. Este camino, también conocido como Camino Real, se bifurcaba en San Juan: un ramal continuaba hacia el casco antiguo de Santa Catalina, mientras que el otro se desviaba hacia la costa guanchera. Ambos ramales se unían de nuevo en la entrada al municipio de Icod de los Vinos, por el «pago de Buen Paso».
El tramo del camino que venía de San Juan de la Rambla desapareció a mediados del siglo XX debido a la expansión de los cultivos de plátanos. Sin embargo, el tramo que se dirige hacia Icod aún se conserva, aunque ha sufrido importantes modificaciones.
